Antes de nada aspira las sillas para que se lleve todo el polvo. Si la paja tiene alguna mancha, quítala con agua jabonosa y luego la aclaras muy bien. Después limpia con un cepillo bien mojado con agua muy fría y muy salada o en zumo de limón. Procura cepillar en el sentido de la paja, aclara con agua limpia y sécala bien. La mejor manera de secarla es poniéndola en medio de la corriente de aire formada por una ventana y una puerta abierta.
Procura que no le dé el sol.
viernes, 8 de febrero de 2008
Sillas de paja
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